Nutria marina: el animal que protege los bosques de kelp

Nutria marina: el animal que protege los bosques de kelp

Nutria marina flotando de espaldas en un bosque de algas kelp

La nutria marina pasa casi toda su vida flotando boca arriba en el océano Pacífico Norte. Come, duerme, se acicala y cría a sus hijos sobre el agua, usa piedras para abrir conchas y tiene el pelaje más denso de todos los animales. Esa piel estuvo a punto de llevarla a la extinción a principios del siglo XX. Su regreso a la costa de California y Alaska demostró algo que cambió la ecología marina: sin nutrias, los bosques de algas desaparecen.

Ficha técnica de la nutria marina

Nombre científico Enhydra lutris
Familia Mustélidos (la misma que comadrejas, tejones y nutrias de río)
Longitud De 1 a 1,5 metros, cola incluida
Peso Machos de 22 a 45 kg; hembras de 14 a 33 kg
Alimentación Erizos de mar, almejas, mejillones, cangrejos, abulones y estrellas de mar
Esperanza de vida De 10 a 20 años
Distribución Costas del Pacífico Norte, de Japón a California
Estado de conservación En peligro (UICN)

Nutria marina, nutria de río y chungungo

En español, “nutria marina” puede referirse a dos especies distintas, y conviene aclararlo:

  • Nutria marina del Pacífico Norte (Enhydra lutris): la especie que se describe aquí. Vive en Rusia, Japón, Alaska, Canadá y Estados Unidos.
  • Chungungo (Lontra felina): también llamada nutria marina, vive en la costa rocosa de Perú y Chile. Es más pequeña, de unos 4 a 5 kilos, y no flota de espaldas para comer, sino que lleva su presa a las rocas.

Las nutrias de río, como la nutria neotropical (Lontra longicaudis) que vive en México, nadan boca abajo, pasan mucho tiempo en tierra y viven en agua dulce.

El pelaje más denso del reino animal

La mayoría de los mamíferos marinos, como focas y ballenas, se protegen del frío con una gruesa capa de grasa. La nutria marina no la tiene. Su aislamiento depende por completo del pelaje: en algunas zonas del cuerpo tiene alrededor de 150.000 pelos por centímetro cuadrado, más que ningún otro animal. Un humano tiene unos 100.000 cabellos en toda la cabeza.

Ese pelaje solo funciona si está limpio y lleno de aire. Por eso la nutria dedica varias horas al día a acicalarse: se peina con las patas, sopla aire entre el pelo y da vueltas en el agua. Si el pelaje se ensucia, por ejemplo con petróleo, pierde su capacidad aislante y el animal puede morir de hipotermia en pocas horas.

Un metabolismo que exige comer sin parar

Mantener la temperatura en agua fría sin grasa tiene un coste: la nutria marina necesita comer entre el 20 y el 25 % de su peso cada día. Una nutria de 30 kilos come unos 7 kilos de mariscos diarios.

Busca alimento buceando en el fondo, normalmente a menos de 30 metros de profundidad, aunque se ha registrado a casi 100 metros. Sus patas delanteras son cortas y muy sensibles, con almohadillas que le permiten encontrar presas al tacto entre las rocas. Las traseras son anchas y palmeadas, como aletas.

Una de las pocas especies que usa herramientas

Para abrir almejas, mejillones y otros moluscos de concha dura, la nutria flota de espaldas, se coloca una piedra plana sobre el pecho y golpea la presa contra ella hasta romperla. A veces lo hace al revés: sujeta la piedra con las patas y golpea la concha apoyada en el pecho.

Nutria marina flotando de espaldas golpeando una almeja contra una piedra

Muchas nutrias tienen una piedra favorita que guardan entre comidas en un pliegue de piel suelta bajo cada pata delantera, que también usan como bolsillo para transportar comida desde el fondo.

Guardiana de los bosques de kelp

En la década de 1970, los ecólogos James Estes y John Palmisano compararon islas Aleutianas con nutrias y sin nutrias. Donde había nutrias, el fondo marino estaba cubierto de bosques de kelp, unas algas pardas gigantes que pueden crecer más de 30 centímetros al día. Donde no había nutrias, los erizos de mar se habían multiplicado y se habían comido las algas, dejando un fondo desnudo conocido como “desierto de erizos”.

La nutria es lo que los biólogos llaman una especie clave: su presencia controla a los erizos y permite que crezca el bosque de kelp, que a su vez da refugio a cientos de especies de peces e invertebrados y almacena carbono. Investigaciones más recientes en California mostraron también que las nutrias ayudan a recuperar las praderas marinas de los estuarios al comer cangrejos.

Vida en grupo: las balsas

Las nutrias marinas descansan en grupos llamados balsas. Los machos y las hembras suelen formar balsas separadas. En California son grupos de unas decenas, pero en Alaska se han contado balsas de cientos de individuos.

Para no alejarse con la corriente mientras duermen, se enredan en las algas o se toman de las patas con otra nutria.

Dos nutrias marinas flotando de espaldas tomadas de las patas

Reproducción

Las hembras paren una sola cría, casi siempre en el agua. La cría pesa unos 2 kilos al nacer y tiene un pelaje tan esponjoso que no puede sumergirse: flota como un corcho. Pasa sus primeras semanas acostada sobre el vientre de su madre, que la acicala, la amamanta y la deja flotando en la superficie mientras bucea para comer. A los seis meses aproximadamente, la cría ya busca alimento por su cuenta.

Historia: de la casi extinción a la recuperación

Antes de 1741, entre 150.000 y 300.000 nutrias marinas vivían desde Japón hasta Baja California. Ese año, la expedición rusa de Vitus Bering llevó a Europa sus pieles, que se convirtieron en las más cotizadas del mundo. Durante 170 años fueron cazadas por comerciantes rusos, británicos, estadounidenses y españoles.

Cuando en 1911 el Tratado Internacional de las Focas Peleteras prohibió su caza, quedaban entre 1.000 y 2.000 nutrias en unas pocas colonias aisladas. En California se las daba por extinguidas hasta que en 1938 se descubrió un grupo de unas 50 nutrias cerca de Big Sur.

Gracias a la protección y a programas de reintroducción, hoy hay más de 100.000 nutrias marinas en el mundo, la mayoría en Alaska y Rusia. La población del sur, en California, ronda los 3.000 individuos y crece muy despacio. En la costa de Baja California, donde vivieron en el pasado, solo se observan ejemplares de paso.

Amenazas actuales

  • Derrames de petróleo: el del Exxon Valdez en Alaska, en 1989, mató a miles de nutrias.
  • Depredación: en las Aleutianas, las orcas empezaron a cazar nutrias en los años noventa y redujeron drásticamente sus poblaciones. En California, las mordeduras de tiburón blanco se han convertido en una causa importante de muerte.
  • Enfermedades: parásitos como Toxoplasma gondii, que llega al mar desde las heces de gatos domésticos arrastradas por la lluvia.
  • Enredos en redes y trampas de pesca.

Dónde ver nutrias marinas

  • Monterey y Moss Landing (California): en el estuario de Elkhorn Slough se ven nutrias desde kayaks o desde la orilla durante todo el año.
  • Seward y Kenai Fjords (Alaska): los cruceros de fauna marina las encuentran con frecuencia entre mayo y septiembre.
  • Isla de Vancouver (Canadá): en la costa oeste, cerca de Tofino.

Preguntas frecuentes

¿Por qué las nutrias marinas flotan de espaldas?

Su pelaje lleno de aire las hace muy flotantes. Al ponerse boca arriba usan el pecho como mesa para comer y mantienen las patas delanteras, que pierden calor con facilidad, fuera del agua fría.

¿Salen a tierra?

Muy poco. En Alaska algunas descansan en las rocas, pero las de California pueden pasar toda su vida sin salir del agua.

¿Es el mamífero marino más pequeño?

Es uno de los más pequeños. A la vez, es el miembro más pesado de la familia de las comadrejas.

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